Las intervenciones terapéuticas van dirigidas a los individuos que realizan duelos complicados. No existen recetas rígidas sobre cómo abordar el tratamiento del duelo complicado. No obstante, es posible reflexionar sobre las pautas generales de tratamiento.
El método terapéutico de elección es la entrevista psicológica, complementada o no con grupos de terapia o de apoyo, tan del gusto anglosajón y tan poco del mediterráneo.
Los principales elementos de intervención en el tratamiento del duelo complicado son los siguientes:
• En primer lugar, revisar los criterios diagnósticos antes de empezar la intervención terapéutica para estar razonablemente seguros de que nos encontramos ante un duelo complicado y no ante una elaboración más o menos lenta o peculiar del duelo, pero en todo caso normal.
•Intentar identificar, si existen, los elementos desencadenantes o agravantes del duelo complicado (alcoholismo, disfunciones familiares graves, trastorno psiquiátrico previo, etc) para intervenir específicamente sobre ese elemento.
• Favorecer la reconstrucción del propio yo después de la pérdida, así como de las relaciones con los otros y el mundo.
• Potenciar las conductas adaptativas adecuadas y desalentar o desmontar las inadecuadas.
• Dotar al individuo de herramientas necesarias para afrontar el duelo y sus complicaciones. De entre las más importantes podemos destacar:
- Técnicas de relajación que alivien o favorezcan el control de la ansiedad y de los trastornos del sueño.
- Enseñar técnicas de detención del pensamiento para los casos de pensamientos recurrentes estériles.
- Técnicas de autocontrol.
- Expresión de las emociones y facilitación del desahogo.
- Desarrollo de destrezas sociales que permitan recuperar o establecer amistades y relaciones que favorezcan la resocialización cuando ésta se haya perdido o deteriorado.
- Fomentar la recuperación de actividades de ocio o aficiones del doliente, que favorecen el bienestar y facilitan la vuelta a la vida normal.
Tratamiento de la esquizofrenia
Los síntomas de esquizofrenia suelen aparecer, por término medio, de 12 a 24 meses antes de que el paciente llegue a la consulta médica. El período de tiempo entre el comienzo de los síntomas psicóticos y el primer tratamiento, es decir, la duración de la psicosis no tratada, tiene relación con la rapidez y calidad de la respuesta y la gravedad de los síntomas negativos. Cuando el tratamiento se inicia precozmente los pacientes tienden a responder mejor y más deprisa. Sin medicación antipsicótica profiláctica, del 70 al 80% de los pacientes que han tenido un episodio de esquizofrenia vuelven a sufrir una recaída en los 12 meses siguientes. La medicación antipsicótica profiláctica continuada puede reducir las recidivas a un índice del 30% aproximadamente.
Los síntomas de esquizofrenia suelen aparecer, por término medio, de 12 a 24 meses antes de que el paciente llegue a la consulta médica. El período de tiempo entre el comienzo de los síntomas psicóticos y el primer tratamiento, es decir, la duración de la psicosis no tratada, tiene relación con la rapidez y calidad de la respuesta y la gravedad de los síntomas negativos. Cuando el tratamiento se inicia precozmente los pacientes tienden a responder mejor y más deprisa. Sin medicación antipsicótica profiláctica, del 70 al 80% de los pacientes que han tenido un episodio de esquizofrenia vuelven a sufrir una recaída en los 12 meses siguientes. La medicación antipsicótica profiláctica continuada puede reducir las recidivas a un índice del 30% aproximadamente.
Los objetivos generales del tratamiento son reducir la gravedad de los síntomas psicóticos, prevenir las recidivas de episodios sintomáticos y el consiguiente deterioro funcional y ayudar al paciente a alcanzar un grado óptimo de actividad dentro de lo posible. Los principales elementos del tratamiento son los fármacos antipsicóticos, la rehabilitación mediante servicios de apoyo comunitarios y la psicoterapia.
La calidad de la relación médico-paciente a menudo es un determinante mayor de los resultados del tratamiento. Una forma de abordaje corriente es la combinación de farmacoterapia y psicoterapia, pero existen pocas líneas maestras empíricas al respecto. La psicoterapia más eficaz probablemente sea la orientada a cubrir las necesidades básicas de tipo social del paciente, dar apoyo y educar respecto a la naturaleza de la enfermedad, así como promover actividades adaptativas, todo ello basado en la empatía y la comprensión dinámica de la esquizofrenia. Muchos pacientes necesitan apoyo psicológico empático para adaptarse a lo que a menudo es una enfermedad de por vida, que puede limitar sustancialmente la operatividad personal. En primer lugar es necesario hacer un diseño del tratamiento, enfocado a asegurar el acceso del paciente a las prestaciones necesarias, los equipos de tratamiento oportunos y un alojamiento seguro y asequible, condiciones éstas imprescindibles para abordar otros objetivos terapéuticos.
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